Oaxaca de Juárez, México.

Estatal

Testigos de accidente en súper-carretera narran desafortunado hecho

Julio 06
14:40 2010
Claudia LÓPEZ DOMÍNGUEZ
Oaxaca de Juárez, Oax., Julio 6, 2010.- Es sumamente difícil concebir la tan lamentable pérdida de un familiar o un amigo, máxime cuando se trata de personas que a temprana edad tienen que partir. Dicho esto con todo respeto ante el lamentable deceso de los jóvenes Jorge Ferrer Uribe y María del Carmen Rule Rodríguez, registrado en el accidente vehicular en la supercarretera el pasado fin de semana.

Se ha establecido que elementos de la Agencia Estatal de Investigación y peritos en las diferentes materias investigan las causas, pero testigos presenciales narran a CNXOAXACA:

"Nosotros, al igual que otros conductores veníamos de diversos destinos México, Puebla, Huajuapan, Nochixtlán y Huitzo, hacia la capital del estado, pero momentos antes de este percance el automóvil de color blanco nos rebasó –que después nos enteramos era conducido por el joven Ferrer-. Parecía un avión, iba muy rápido, llevábamos los vidrios arriba, en ese momento no estaba lloviendo y con la fuerza del viento al pasar a nuestro lado zarandeó nuestra unidad de motor.

Incluso los automóviles que venían en sentido contrario insistentemente les prendían las luces como una medida preventiva al percatarse que iba rebasando a varias unidades de motor a exceso de velocidad. En ese tramo, en el cual nos rebasó, era una recta corta, luego venía una curva.

Posteriormente otra recta más prolongada en la cual rebasó a otras unidades de motor, posteriormente venían otras curvas y automovilistas y conductores de camiones nos hacían insistentes intercambios de luces, pensamos que era por la fuerte lluvia que empezaba a registrarse.

Dos curvas adelante, nos percatamos que el auto de color blanco se había accidentado ¡es el carro que nos rebasó!, exclamaron. Nos impresionó mucho cuando descendimos de la unidad y vimos a los jóvenes heridos. En ese tramo había una fuerte lluvia, estábamos ya a la altura del puente (Río Díaz) que cruza –vía aérea- la súper carretera y creemos que por el exceso de velocidad y la carretera mojada y anegada en la misma fue lo que derivó en este percance.

Al igual que nosotros también descendieron de sus unidades otros conductores y personas para tratar de auxilar a los heridos, otros se siguieron y avisaron a los servicios de emergencia que están en la caseta de cobro de Huitzo, la más próxima al percance.

Una persona que nos enteramos ahí era doctora, junto con su hija, quienes iban a bordo de una camioneta tipo al parecer "Murano" de color gris, hicieron lo propio, intentaron hacer algo por los jóvenes, pero por las lesiones sufridas corroboró penosamente que el primero de los muchachos había fallecido en tanto que la segunda, la joven estaba en graves condiciones.

Nosotros, refiere, otro de los testigos, intentamos ayudarles, hicimos de todo corazón lo que podíamos hacer, pedirle a Dios porque los salvara. Nos impresionó mucho ver la condición en que se encontraban.

"Aguanta muchacho, lucha por tu vida, ya viene la ambulancia", le decían otras voces al joven Jorge", una familia que venía de Huajuapan de León, también hizo lo que humanamente pudo. Ante la pertinaz lluvia los ahí presentes pedían sombrillas para cubrir o proteger a los heridos. ¡Traigan, busquen sombrillas!, suplicaban enérgicamente, pero nadie tenía alguna.

Rápidamente las personas que venían en un automóvil compacto de Huajuapan, y que traían una lona para proteger sus pertenencias la quitaron del mismo y la llevaron consigo para cubrir al muchacho. Ahí los dos jóvenes, una dama y un caballero sostenían la misma, con el consiguiente gesto de dolor humano al no poder hacer más por los heridos.

10 minutos más tarde, llegó una ambulancia de Capufe certificó las lesiones de María del Carmen, y se avocó en su auxilio para trasladarla a la capital del estado, en donde después lamentablemente nos enteramos de su deceso. ¡¿Porqué no se llevaron al joven?! Cuestionaban los ahí presentes. La respuesta fue impactante. "Lamentablemente… instantáneamente falleció".

Quienes detenían la lona y le cubrían momentos antes ante la impresión de la respuesta sucumbieron y no pudieron contenerla más. Penosamente cubrieron el cuerpo y empezaron a replegarse hacia sus respectivas unidades de motor.

Un joven testigo que venía en su unidad de motor en el carril contrario, proveniente de la capital del estado añadió y puntualizó: "El automóvil giró en la cinta asfáltica, los vientos encontrados y su velocidad hicieron que se volteara y finalmente se estrelló contra la barra de contención metálica, quedando con las llantas hacia arriba".

Fueron momentos de desesperación, amor y esperanza por la salvación de los jóvenes Jorge y María del Carmen. Los ahí congregados hicieron lo que les dictaba el corazón y sus sentimientos por la vida de los mismos. Nada más que decir. Dios los tenga en su santa gloria.